miércoles, 14 de agosto de 2013

Capítulo seis.

Lo siento tributos por no haber subido capítulos en estos siete meses, aquí os dejo el sexto capítulo de la historia:

La noticia me deja conmocionada. Si lo que Haymitch dice es verdad, no solo yo estaría en peligro. Mis hijos podrían sufrir las consecuencias. Siento la necesidad de agarrarlos, llevarlos al bosque y perdernos lejos de aquí, pero en vez de eso, me quedo paralizada, con la mirada perdida en algún punto, sintiendo que todo puede desmoronarse en cualquier momento. Pero Panem también tendría problemas si un presidente sediento de venganza llegara al poder. ¿Y si volviéramos al antiguo sistema?
No, eso no es posible, más que nada porque volvería a estallar en cualquier momento y se armaría otra revolución. Habría que ser muy tonto si decidieran hacerlo de nuevo, crear un gobierno tan controlador y perder tantas vidas.

-¿Cuándo serán las elecciones?
-Dentro de unas semanas como máximo, tampoco es que puedan alargar el tema más tiempo. Un país necesita un gobierno, alguien que los guíe. Así que más de un mes podría crear un caos a nivel nacional.
-¿Quienes son los candidatos?- pregunta Peeta.

Haymitch se encoge de hombros y mira por la ventana. Eso quiere decir que hay muchos, y que ninguno está a la altura de los recientes presidentes. Siento que el miedo me invade cada zona del cuerpo hasta que Peeta me sostiene con la mirada.

-No será tan malo, créeme, no volverán a cometer los errores del pasado.
-Os informaré si hay novedades, volveré esta tarde con más noticias.
-Espera, ¿puedo hablar contigo un segundo? -dice Peeta.

Peeta se levanta casi corriendo y se lleva del brazo a Haymitch, salen al jardín y se quedan conversando durante un buen rato. Me quedo intrigada con tanto secretismo por parte de Peeta, aunque algo me dice que tiene que ver con los niños, ¿qué si no?

-Buenos días, mamá -me doy la vuelta y me encuentro a Thomas frotándose los ojos.
-Hola -me agacho hasta toparme con su cara y muevo mi nariz de un lado a otro contra la suya- ¿quieres desayunar?
-Sí, tostadas y una manzana.
-Mermelada, ¿de fresa o de melocotón -se que dirá Melocotón pero, por si acaso, pregunto.
-Melocotón -lo sabía.

Le preparo el desayuno rápidamente y se lo pongo sobre la mesa. También dejo otro preparado para Prim que no debe tardar en aparecer, solo que a ella le pongo fresa, su fruta preferida, y una naranja. Salgo de la cocina y voy al salón, enciendo la chimenea y cojo la cazadora de mi padre. Está muy desgastada por el tiempo pero me siento tan cómoda con ella y me recuerda tanto a él que soy incapaz de tirarla. Al salir del salón casi choco contra Prim que me sonríe y me da un beso en la mejilla. Me despido de ella y de Thomas antes de salir por la puerta. Peeta y Haymitch siguen hablando en el jardín. Veo que Peeta le da un trozo de papel a Haymitch y le explica algo señalándolo, ambos se ríen y se dan un abrazo amistoso, dándose palmadas en la espalda.

domingo, 27 de enero de 2013

Capítulo cinco.

Queridísimos tributos, hoy no os he traido ninguna noticia a causa de la escasez de novedades pero sí os traigo este nuevo capítulo:

Eso ya es más interesante. Que un borracho como Haymitch se presente sobrio en tu casa y tenga que contarte algo es poco frecuente y despierta en mi una intriga inmensa.

-Peeta, levanta -lo destapo con cuidado y le beso en la espalda- Haymitch nos espera impaciente.
-¿Haymitch está aquí?- abre los ojos.
-Sí, vístete.

Salgo de la cama y me dirijo al armario. Lo abro y cojo unos pantalones grises de algodón y una camiseta rosa de tirantes. Me quito el pijama, lo lanzo por encima del hombro y me visto con rapidez. Peeta aún sigue en la cama. Mis sospechas de que se quedó vigilándome se confirman y me siento mal por ello. Puede que le convenga quedarse durmiendo toda la mañana. Dejo atrás la habitación y me asomo al cuarto de los niños que duermen plácidamente. Bajo las escaleras y huelo el olor del café recién hecho. Entro en la cocina y me siento frente a Haymitch que me pone una taza delante.

-Bebe -me ordena- necesitas despertarte antes de saber nada. ¿Y Peeta?
-Puede que no baje, no ha pasado buena noche.
-No, os necesito a los dos. Esto es importante.

Me tomo el café mientras esperamos a Peeta, que no da señales de vida. Estoy apunto de subir a por él y traerlo a rastras cuando aparece por la puerta con grandes ojeras y pocas ganas de escuchar nada. Me siento muy culpable y noto una punzada en el pecho.

-Lo siento -me disculpo- hoy dormiré en el sofá.
-No, Katniss. No hace falta que hagas eso, estaré ahí todas las noches que me necesites.
-Pero así no descansas y tienes que hacerlo.
-Bueno, dejad estas peleas para otro momento. Toma -le da otra taza a Peeta- el presidente Jackson ha muerto.
-¿Qué?- decimos Peeta y yo a la vez.

Jackson Maldadosa ha sido el último presidente de Panem. Después de Snow ha habido cuatro presidentes, uno de ellos es Paylor que salió dos veces consecutivas elegida y hubiese salido una más, si no hubiese renunciado al cargo. Todos estos presidentes han mantenido un acuerdo, unas normas inquebrantables de paz y seguridad y no ha habido problemas de levantamientos ni nada por el estilo. El gobierno comenzó a dar ayudas y los distritos a funcionar mejor al no tener la presión por parte de un cargo mayor que los obligaran a trabajar en duras condiciones.

-Van a convocar unas elecciones. Panem está en peligro. Hasta ahora se han conservado los derechos que se decretaron por la expresidenta Paylor, pero puede que ahora...
-¿Ahora qué? -pregunto desesperada.
-Katniss, aunque no lo parezca los presidentes que hemos tenido hasta ahora se han elegido a propósito. Se han celebrado durante años asambleas secretas entre políticos para que en cada elección nueva saliera el mejor. El que cumpliera con las Normas de la Paz. Este año no se ha celebrado ninguna porque nadie pensó que Jackson pudiera morir, y por lo tanto no se podrán rechazar peticiones de nadie- explica.
-¿Qué quieres decir? -interviene Peeta- ¿qué todo siempre ha estado premeditado y controlado y ahora tienes miedo por qué no lo está? ¿Qué más da?
-Venganza, Peeta. Eso es lo que quiero decir. Todavía hay gente que nos odia y que puede hacernos daño si llegan al poder, esto es lo que hemos estado controlando estos 15 años.
-¿Y qué vamos a hacer?
-Nada, solo esperar que el nuevo presidente no tenga en cuenta al Sinsajo. Katniss, estarías en grave peligro.

viernes, 25 de enero de 2013

Capítulo cuatro.

Queridos tributos, aquí os presento la cuarta parte de nuestra querida historia:
-El Presidente Snow amenazó a vuestra madre. Las bayas que nos dieron la victoria supusieron en muchos distritos la rebelión. Nos obligaron a hacer que nuestro romance pareciera más verídico, recordad que ella no estaba enamorada de mí- dice Peeta, seguro.
-Eso no es totalmente cierto -refuto-, no sabía qué sentía. Había un tremendo caos en mi interior. Pero, a pesar de todo, tuve que aceptar casarme con él.
-A mi tampoco me quedó más remedio- se queja.
-Sin embargo, nunca llegó esa boda. Ahora que sabéis qué es un Vasallaje tenéis que saber que el tercero nos devolvió a la Arena. Los tributos escogidos saldrían del grupo de vencedores, así se demostraba que nada ni nadie podía sobrepasar el poder del Capitolio.
-¿Tuvisteis que volver a luchar?- pregunta Thomas.
-Sí- responde Peeta- y esta vez sólo podía salvarse uno. Y claro, somos los dos tan cabezotas que nos empeñamos en que era el otro el que tenía que sobrevivir- me coge la mano y entrelazamos los dedos.
-Los dos ajenos al plan que se estaba formando en el Distrito 13, que aparentemente estaba destruido. Haymitch tenía pleno conocimiento del plan de rescate y rebelión que se había formado, pero no nos contó nada al respecto -sentencio.

La siguiente media hora la gastamos en explicar nuestra vuelta al Capitolio y el propio Vasallaje. No pasamos nada por alto, ni muertes, ni detalles del plan, lo contamos todo tal y como pasó, tal y como lo vimos.

-Y me convertí en el Sinsajo- admito- el símbolo de la rebelión.
-Mientras yo estaba en el Capitolio, siendo tratado con veneno para odiar a vuestra madre. Cuando su equipo me rescató, intenté matarla- agacha la cabeza y veo su frustración.
-Pero ninguno de los dos nos rendimos. Nunca dejamos que nos separaran y al cabo del tiempo, después de toda la masacre que vivimos en el Capitolio, después de la muerte del Presidente Snow y de vuestra tía, después de intentar sanar todas las heridas, volvimos a estar juntos, esta vez de verdad- le defiendo.
-¡Entonces lo conseguisteis!c-exclama entusiasmado Jaden- gracias a vosotros, hoy no hay Cosechas.
-Se perdieron muchas vidas, chicos. Nunca me sentiré orgullosa de lo que hice, nunca.

La conversación termina ahí. Todos estamos exhaustos por la noche que hemos tenido. Sé que los dos entienden todo cuánto le hemos dicho pero tengo miedo de que cambien la idea que tenían de sus padres. Sé que hicimos cosas horribles, pero también sé que todo lo que el país es ahora se lo debemos a nuestros actos y a todas las vidas que se perdieron por el camino.

-¿Estás bien?- me pregunta Peeta arropándome con las sábanas blancas de nuestra cama.
-Esta noche tendré pesadillas- anticipo-he recordado demasiadas cosas.
-Estaré aquí para traerte de vuelta si es necesario- musita y me besa.
-Gracias, Peeta. Por estar siempre que lo necesito, por no abandonarme cuando te dije que no sabía qué sentía, por...-me calla con otro beso.
-Descansa, Katniss. Todo está bien, estamos a salvo. Los Juegos acabaron- me recuerda- y ahora que lo saben todo los niños ya no hay nada que nos ate a esos años. Olvidemos las partes que nos han causado dolor y quedémonos con lo bueno.

Me abrazo a su cuerpo y cuando siento sus brazos rodeándome dejo que el sueño me invada para dar paso a espantosas pesadillas de las muertes de Rue, Cato y Prim. Pero cuando estoy llegando a la peor parte, cuando veo que los que están matándose son mis hijos, Peeta me abraza con fuerza y me hace despertar. Estoy empapada de sudor y noto como me falta el aire. Peeta me mece en sus brazos mientras tararea alguna canción. Apuesto lo que sea a que no ha dormido nada vigilando que yo estuviera bien. Me voy la vuelta entre sus brazos y escondo mi cabeza en su pecho al tiempo que las lágrimas resbalan por mis mejillas. Al cabo de las horas consigo volver a dormirme y esta vez no hay pesadillas, solo están Peeta y sus besos.

-¡Buenos días! -alguien grita con fuerza y corre las cortinas del dormitorio- vamos, bellas durmientes.
Sea quién sea está apunto de tragarse una zapatilla porque es lo primero que pienso hacer cuando abra los ojos. Me encuentro con Peeta aún durmiendo y abrazándome.
-Señorita Everdeen- me doy la vuelta cuando ese individuo me destapa. Es Haymitch. No tengo ni idea de qué hace en mi casa levantándonos a Peeta y a mi, como si hubiera algún acontecimiento importante al que tuviésemos que asistir. Espera un segundo. No, definitivamente no hay nada especial programado para hoy.
-Déjame, Haymitch.
-De eso nada, preciosa. Vamos -me sacude los hombros y me incorporo- y despierta a tu príncipe azul, por favor. Os espero abajo, tengo algo que deciros.

jueves, 24 de enero de 2013

¡Aplicación de LJDH para iPad y iPhone!

Hola, queridos tributos, hoy estaba indagando en la app store de mi iPad y he descubierto un nuevo juego super divertido y entretenido de los juegos del hambre para pasar un rato jugando con Katniss, la chica en llamas. Que, por cierto, así se llama, Hunger Games: Girl On Fire. Espero que lo disfruteis y os divertáis mucho con él.



¡Suzanne Collins escribirá una precuela de Los Juegos del Hambre!

Hasta hace poco era solamente un rumor que corría por internet, pero ahora ya ha quedado confirmado; Suzanne Collins le escribirá una precuela a su saga más famosa, Los Juegos del Hambre.


Al parecer la autora resulto tan sorprendida como sus fans cuando se dio cuenta que la noticia comenzó a circular por toda la red, como era de esperarse, llovieron las preguntas, las ansias y sobre todo la emoción.
La autora revela que con su arduo trabajo en su más reciente trabajo a la adaptación de “En Llamas” a la pantalla grande apenas y ha tenido tiempo de continuar con lo que apenas comenzaba como un simple borrador.“Si van a saber algo, que lo sepan bien” dijo riendo.
Con la euforia creciendo en los fans, la gran Suzanne apenas y nos ha dado información, pero aquí está todo lo que hemos podido recopilar:

• El libro saldría a mediados del 2014
• Al igual que su secuela, el primer libro se dividirá en tres partes.

• El libro trataría del por qué comenzaron Los Juegos del Hambre, del por que comenzó la guerra y de un secreto que podría hacer sucumbir Panem.
• Habrá nueva protagonista, Cagie de 16 años.
Entonces si tienen una agenda para fechas importantes, a los tributos les gustara tomar nota de esto, porque seguramente que esta gran mujer que tiene temblando al mundo, nos dejara sin aliento nuevamente con esta nueva entrega.

Esta sin duda es una noticia asombrosa y agradecemos que llegue hasta nuestro blog. Gracias a las fuentes, como no.

Capítulo tres.

Queridos tributos, aquí os traigo el tercer capítulo de mi novela, espero que os guste:

Nos sentamos a la mesa y degustamos los platos con mucho apetito. Mis hijos nunca han pasado hambre y supongo que no lo pasarán.

 Tenemos una sustanciosa paga del gobierno por los servicios prestados en la rebelión de la que yo misma fui el icono y en la que Peeta casi muere. Bueno, en realidad, Peeta ha estado apunto de morir muchas veces, tanto en los Juegos como después de ellos. De hecho, yo misma casi lo mato. Fue hace 16 años, en el punto culmine de la rebelión, cuando mi hermana todavía estaba viva. El Capitolio detuvo a Peeta después del tercer Vasallaje y lo secuestró. Evidentemente no fue un secuestro normal; le inyectaron grandes cantidades de veneno de rastrevíspula en la zona del cerebro encargada del miedo y esto provocó que cualquier recuerdo que tuviera de mí fuese modificado hasta tal punto que pensaba que era su enemiga, un peligro para él y para el resto del mundo. Intentó matarme cuando nos reencontramos después del Vasallaje, y luego hubo más ocasiones en las que luchaba contra él mismo para no hacerme daño. Le ha costado muchos años eliminar el veneno de su interior, años en los que se tenía que ir a dar una vuelta por miedo a no controlarse y matarme. Pero nunca me ha echo daño después de nuestro reencuentro, jamás desde que estamos juntos ha perdido el control y sé lo duro que ha sido. Volviendo al tema de como nos sustentamos, también he de decir que sigo cazando y vendiendo, o incluso regalando, las piezas en un nuevo mercado al que decidimos llamar Quemador, en recuerdo del primer mercado negro del Distrito 12, aunque las tiendas son más lujosas que las de antes. Peeta, por su parte, abrió una panadería y le dio trabajo a una joven pareja que llegó a la Veta hace unos 5 años. De vez en cuando se pasa por allí y hace pasteles con decoraciones preciosas, pero esto solo lo hace cuando yo me quedo en casa todo el día. Como muchas veces siento la necesidad de huir al bosque él se encarga de los niños las mayor parte del tiempo. Los cuatro, de alguna manera, entendemos que es lo que necesito, que en muchas ocasiones es lo mejor para todos y nunca, nunca se han quejado. Aún así amo a toda mi familia más que a mí misma. Cuando nació Prim, me juré que jamás dejaría que le pasara nada malo. Cuando nació Thomas, le hice prometer a Peeta que si algún día había un peligro con ellos huiríamos del Distrito 12 inmediatamente. Pero afortunadamente han pasado 11 años y no ha habido peligros, ni circunstancias que nos obligaran a abandonar nuestro hogar.

-Vuestra madre y yo- comienza Peeta cogiéndome la mano que no sujeta el tenedor- tenemos que contaros algunas cosas. Cosas importantes que tenéis que saber. Es sobre nuestro pasado, sobre cómo nos conocimos y enamoramos, sobre cómo Panem a llegado a ser lo que es. 
-No tiene por qué ser hoy, es algo que tenemos que decidir entre todos -añado yo.

Prim asiente y sé que eso significa que sea hoy mismo, Thomas, por el contrario, no dice nada. No tiene ni idea de a qué nos referimos ya que siempre le dijimos que nos conocimos en la panadería de Peeta y que muchos años después empezamos a salir. A él nunca le hemos mencionado nada de los Juegos.
Al acabar la cena, nos sentamos los cuatro alrededor de la chimenea, unos apunto de destapar una etapa desastrosa de su vida, y otros, deseando saber la verdadera y única historia. Comienza Peeta explicando el primer día que me vio y siguiendo hasta el momento en el que me tiró el pan cuando estaba muriéndome de hambre. De repente me cede el turno de palabra y explico cómo era mi vida y qué pasó con su abuelo materno. Ahora, entre los dos, explicamos qué eran los Juegos del Hambre, por qué comenzaron, cuándo se celebraban, cómo nos sentíamos año tras año, y finalmente les explico que su difunta tía salió escogida y que me presenté voluntaria. Omitimos muchos detalles de la preparación una vez en el Capitolio y nos enfocamos más en la parte de las entrevistas, dónde Peeta confesó su amor por mí. El resto de la historia de los primeros Juegos es violenta y confusa, intentamos no dar muchos detalles pero las preguntas salen de los dos hermanos con mucha energía.

-Y, un año después tuvimos que volver a los Juegos- termina Peeta.
-¿Y qué pasó la segunda vez?- pregunta Thomas.
-¿Qué tal si lo dejamos para otro día?- propongo agotada.
-Pero yo quiero saberlo ahora- replica Prim.

Miro a Peeta buscando apoyo pero esta vez está de parte de ellos. Me rindo y asiento con la cabeza.

martes, 22 de enero de 2013

¡Nuevas fotos de En Llamas!

Queridos tributos, esperamos con ansias el estreno de la secuela de Los Juegos del Hambre el 22 de Noviembre de este mismo año pero, hasta entonces, nos consolamos con las imágenes que nos va ofreciendo Lionsgate del rodaje de esta en Hawai: